chevron_left chevron_right

Salmos Capítulo 28

Nueva Versión Internacional

1 A ti clamo, Señor, *roca mía; no te desentiendas de mí, porque si guardas silencio, ya puedo contarme entre los muertos.

2 Oye mi voz suplicante cuando a ti acudo en busca de ayuda, cuando tiendo los brazos hacia tu lugar santísimo.

3 No me arrastres con los malvados, con los que hacen iniquidad, con los que hablan de *paz con su prójimo pero en su *corazón albergan maldad.

4 Págales conforme a sus obras, conforme a sus malas acciones. Págales conforme a las obras de sus manos; ¡dales su merecido!

5 Ya que no toman en cuenta las obras del Señor y lo que él ha hecho con sus manos, él los derribará y nunca más volverá a levantarlos.

6 Bendito sea el Señor, que ha oído mi voz suplicante.

7 El Señor es mi fuerza y mi escudo; mi corazón en él confía; de él recibo ayuda. Mi corazón salta de alegría, y con cánticos le daré gracias.

8 El Señor es la fortaleza de su pueblo, y un baluarte de *salvación para su *ungido.

9 Salva a tu pueblo, bendice a tu heredad, y cual *pastor guíalos por siempre.

Versículo do Dia

"Tua palavra é lâmpada para os meus pés e luz para o meu caminho."

— Salmo 119:105

Ver versículo completo →

Salve seus versículos, junte-se à sua congregação

Cadastre-se grátis arrow_forward
auto_stories

Crie uma conta grátis para salvar versículos

Cadastrar