MyMinistries.app
chevron_left chevron_right

Lucas Capítulo 15

La Biblia de las Americas

1 Todos • los recaudadores de impuestos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle;
2 y los • fariseos y los escribas murmuraban, diciendo • Este recibe a los pecadores y come con ellos.
3 Entonces El les refirió esta parábola, diciendo:
4 ¿Qué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y una de ellas se pierde, no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la que está perdida hasta que la halla?
5 • Al encontrar la, la pone sobre sus hombros, gozoso;
6 y cuando llega a su casa, reúne a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: “Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido.”
7 Os digo que de la misma manera, habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento.
8 ¿O qué mujer, si tiene diez monedas de plata y pierde una moneda, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta hallar la?
9 • Cuando la encuentra, reúne a las amigas y vecinas, diciendo: “Alegraos conmigo porque he hallado la moneda que había perdido.”
Referencias cruzadas
Lc 15:6-7
10 De la misma manera, os digo, hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
11 Y Jesús dijo: Cierto hombre tenía dos hijos;
12 y el menor de ellos le dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y él les repartió sus bienes.
13 • No muchos días después, el hijo menor, juntándolo todo, partió a un país lejano, y allí malgastó su hacienda viviendo perdidamente.
14 Cuando lo • había gastado todo, vino una gran hambre en aquel país, y comenzó • a pasar necesidad.
15 Entonces fue y se acercó a uno de los ciudadanos de aquel país, y él lo mandó a sus campos a apacentar cerdos.
16 Y deseaba llenarse el • estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada .
17 Entonces, volviendo en sí, dijo: “¡Cuántos de los trabajadores de mi padre tienen pan de sobra, pero yo aquí perezco de hambre!
18 “Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y ante ti;
19 ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo; hazme como uno de tus trabajadores.’ ”
20 Y levantándose, fue a su padre. Y cuando todavía • estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión por él, y corrió, se echó sobre su cuello y lo besó.
21 Y el hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo.”
22 Pero el padre dijo a sus siervos: “Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies;
23 y traed el becerro engordado, matad lo, y comamos y regocijémonos;
24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.” Y comenzaron a regocijarse.
25 Y su hijo mayor estaba en el campo, y cuando vino y se acercó a la casa, oyó música y danzas.
26 Y llamando a uno de los criados, le preguntó qué • era todo aquello.
27 Y él le dijo • “Tu hermano ha venido, y tu padre ha matado el becerro engordado porque lo ha recibido sano y salvo.”
28 Entonces él se enojó y no quería entrar. Salió su padre y le rogaba que entrara .
29 Pero respondiendo él, le dijo al padre: “Mira, por tantos años te he servido y nunca he desobedecido ninguna orden tuya, y sin embargo, nunca me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos;
30 pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes con rameras, mataste para él el becerro engordado.”
31 Y él le dijo: “Hijo mío, tú siempre has estado conmigo, y todo lo mío es tuyo.
32 “Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque éste, tu hermano, estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.”

Referenciado por 20

Referencias cruzadas: OpenBible.info · CC BY 4.0

Versículo del Día

"Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino."

— Salmo 119:105

Ver versículo completo →

Guarda tus versículos, únete a tu congregación

Registrarme gratis arrow_forward
auto_stories

Crea una cuenta gratis para guardar versículos

Registrarme