Salmos Capítulo 63

Reina-Valera 1960

1 Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas,

2 Para ver tu poder y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.

3 Porque mejor es tu misericordia que la vida; Mis labios te alabarán.

4 Así te bendeciré en mi vida; En tu nombre alzaré mis manos.

5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, Y con labios de júbilo te alabará mi boca,

6 Cuando me acuerde de ti en mi lecho, Cuando medite en ti en las vigilias de la noche.

7 Porque has sido mi socorro, Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.

8 Está mi alma apegada a ti; Tu diestra me ha sostenido.

9 Pero los que para destrucción buscaron mi alma Caerán en los sitios bajos de la tierra.

10 Los destruirán a filo de espada; Serán porción de los chacales.

11 Pero el rey se alegrará en Dios; Será alabado cualquiera que jura por él; Porque la boca de los que hablan mentira será cerrada.

Mientras tanto

"Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino."

— Salmo 119:105

Guarda tus versículos, únete a tu congregación

Regístrate Gratis arrow_forward
auto_stories

Crea una cuenta gratis para guardar resaltados, marcadores y notas

Regístrate Gratis