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Salmos Chapitre 58

Reina-Valera 1960

1 Oh congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos de los hombres?

2 Antes en el corazón maquináis iniquidades; Hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.

3 Se apartaron los impíos desde la matriz; Se descarriaron hablando mentira desde que nacieron.

4 Veneno tienen como veneno de serpiente; Son como el áspid sordo que cierra su oído,

5 Que no oye la voz de los que encantan, Por más hábil que el encantador sea.

6 Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas; Quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos.

7 Sean disipados como aguas que corren; Cuando disparen sus saetas, sean hechas pedazos.

8 Pasen ellos como el caracol que se deslíe; Como el que nace muerto, no vean el sol.

9 Antes que vuestras ollas sientan la llama de los espinos, Así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad.

10 Se alegrará el justo cuando viere la venganza; Sus pies lavará en la sangre del impío.

11 Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay galardón para el justo; Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.

Verset du Jour

"Ta parole est une lampe à mes pieds, et une lumière sur mon sentier."

— Psaume 119:105

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