Salmos 84

La Biblia de las Americas

1 Para el director del coro •; sobre Gitit. Salmo de los hijos de Coré. ¡Cuán preciosas son • tus moradas, oh Señor de los ejércitos!

2 Anhelaba mi alma, y aun deseaba con ansias los atrios del Señor; mi corazón y mi carne cantan con gozo al Dios vivo.

3 Aun el ave ha hallado casa, y la golondrina nido para sí donde poner sus polluelos: ¡ tus altares, oh Señor de los ejércitos, Rey mío y Dios mío!

4 ¡Cuán • bienaventurados son • los que moran en tu casa! Continuamente te alaban. (Selah)

5 ¡Cuán • bienaventurado es • el hombre cuyo poder está • en ti, en cuyo corazón están • los caminos a Sion •!

6 Pasando por el valle de Baca lo convierten en manantial, también las lluvias tempranas lo • cubren de bendiciones.

7 Van de poder en poder, cada • uno • de • ellos • comparece ante Dios en Sion.

8 ¡Oh Señor, Dios de los ejércitos, oye mi oración; escucha, oh Dios de Jacob! (Selah)

9 Mira, oh Dios, escudo nuestro, y contempla el rostro de tu ungido.

10 Porque mejor es • un día en tus atrios que mil fuera • de • ellos • . Prefiero estar en el • umbral • de la casa de mi Dios que morar en las tiendas de impiedad.

11 Porque sol y escudo es • el Señor Dios; gracia y gloria da el Señor; nada bueno niega a los que andan en integridad.

12 Oh Señor de los ejércitos, ¡cuán • bienaventurado es • el hombre que en ti confía!

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