Salmos 63

Reina Valera Revisada

1 ¡Dios, Dios mío eres tú! ¡De madrugada te buscaré! Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela en tierra seca y árida donde no hay aguas,

2 para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario.

3 Porque mejor es tu misericordia que la vida, mis labios te alabarán.

4 Así te bendeciré en mi vida; en tu nombre alzaré mis manos.

5 Como de médula y de grosura será saciada mi alma, y con labios de júbilo te alabará mi boca,

6 cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche,

7 porque has sido mi socorro y así en la sombra de tus alas me regocijaré.

8 Está mi alma apegada a ti; tu diestra me ha sostenido.

9 Pero los que para destrucción buscaron mi alma caerán en los sitios bajos de la tierra.

10 Los destruirán a filo de espada; serán presa de los chacales.

11 Pero el rey se alegrará en Dios; será alabado cualquiera que jura por él, porque la boca de los que hablan mentira será cerrada.

chevron_left Cap. 62 63 de 150 Cap. 64 chevron_right
auto_stories

Crea una cuenta gratis para guardar resaltados, marcadores y notas

Regístrate Gratis